Anteriormente al retablo ayacuchano se le llamaba misa, demanda, missa mastay, o cajón San Marcos (de aquí en adelante lo llamaré cajón San Marcos o retablo simplemente) y a los que lo hacían se les decía santero o escultor. Estos objetos servían para presidir la mesa de la ceremonia de herranza del ganado entre los que criaban ganados de la sierra de Ayacucho, Huancavelica, Apurímac y parte de Arequipa. Los santos representados en los retablos suelen estar acompañados por los objetos y animales que los caracterizan en la tradición cristiana. Así por ejemplo, San Lucas tiene a su lado un león, Santiago va montado a caballo, etc.
Era (yen algunos lugares todavía es) un objeto de mágico-religioso para los ganaderos o pastores de sierra. Cuando se realiza el rito de fertilidad de los ganados, el retablo se coloca en la parte del espacio reservado al culto, corno presidiendo el mismo. Dicho espacio se delimita con la superficie de un poncho o manta donde se colocan los objetos rituales.
Estos cajones se hacían a pedido personal de los ganaderos o de la comunidad. El diseño variaba de acuerdo a la solicitud del ganadero. La decoración floral podía ser reemplazada, a pedido, por la imagen del pasto que crece en las lomas de altura. Sin embargo la puerta del cajón San Marcos era donde el artesano gozaba de mayor libertad creativa, más que en el interior del retablo, donde las figuras seguían' un
patrón preestablecido.
Para hacer los cajones San Marcos se tomaban los encargos directos pero también se había desarrollado un segundo sistema de pedido a través de los arrieros ayacuchanos.
El arriero recibía los retablos algunas veces a comisión, pero con mayor frecuencia los pagaba por adelantado.
tres clases, de acuerdo a las escenas que presentan: con escenas religiosas, con escenas costumbristas y con escenas históricas.En la actualidad el cajón San Marcos ha cambiado mucho. Se dice que ahora hay
http://ir.minpaku.ac.jp/dspace/bitstream/10502/1218/1/SER09_009.pdf
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